Un vecino de Pontevedra entrena cuervos salvajes para comer nidos de avispas velutinas

La idea es adiestrar a los cuervos para que aprendan a atacar a los avisperos en los árboles, ya que son los más difíciles de quitar por la altura a que se llegan a formar
Los cuervos se alimentan de las larvas de la avispa asiática | PixaBay

 

Este martes era noticia el estudio científico que confirmaba que el abejero europeo era la primera especie autóctona capaz de depredar la avispa asiática. Pero parece que esta ave tendrá un competidor directo a la hora de cazar estas avispas, ya que un vecino de Soutomaior, en Pontevedra, adiestra cuervos salvajes para que aprendan a comer nidos de velutinas.

Galicia es una de las comunidades autónomas más afectadas por la invasión de la avispa de origen asiático. Las administraciones públicas casi se han dado por vencidas ante la rapidez y extensión de la plaga de la avispa velutina, y ahora ni siquiera se hacen responsables de la retirada de los nidos detectados.

Ahora, Alejando Búa, propietario de una tienda agrícola, está entrenando cuervos para la lucha contra la plaga de este insecto. La idea se le ocurrió el año pasado tras quitar varios nidos. Alejandro vio cuervos salvajes cerca de su casa y decidió dejarles un avispero ya vacío para ver su reacción. Para su sorpresa, «al día siguiente había varios cuervos alimentándose de las larvas».

Viendo la reacción espontánea de los cuervos, Alejando Búa pensó que se podría aprovechar a estas aves oportunistas y polífagas para luchas contra la plaga de avispas asiáticas.

 

 

El entrenamiento

Tras la retirada de los nidos más asequibles, en los que no es necesario utilizar biocidas para neutralizarlos antes de proceder a su retirada, Búa los guarda en un saco herméticamente cerrado y los deja una noche en el congelador. «Esto mata a las avispas adultas y deja con vida las larvas, protegidas por el encapsulado», señala. De esta manera, añade, «el nido se transforma en un manjar para las aves que destrozan y vacían el avispero por completo».

Tras un año adiestrando a las aves, los resultados obtenidos por este vecino son prometedores. «Cada vez les escondo más los nidos y los cuervos siguen el rastro hasta encontrarlo y comérselo», confirma. Las perspectivas son bastante halagüeñas. «En un año o dos ya habrá nuevas generaciones de cuervos que habrán identificado los nidos con comida por completo porque los comen desde que nacen», sostiene el impulsor de esta nueva estrategia contra la plaga que tiene en jaque a apicultores y agricultores de toda Galicia.

 Alejandro Búa defiende que «las ventajas en caso de llegar a adiestrar a estos animales son enormes porque además de ser una defensa natural contra la velutina, nos ayudarían con uno de los grandes problemas que tenemos retirando los nidos, que es la altura a la que se llegan a formar. Aún con drones, quitar un nido a más de 25 o 30 metros de altura es complicado y muy caro».