Hallan en Argentina los fósiles de un dinosaurio de 85 millones de años

Una joven descubrió los restos de casualidad de un titanosaurio mientras tomaba mate en unos terrenos pertenecientes a la Universidad del Comahue
La investigación entorno a la historia de los dinosaurios siempre ha cautivado a los científicos | Espaciociencia

 

Gran descubrimiento el que se ha hecho recientemente en Argentina, donde se han hallado los restos fósiles de un enorme dinosaurio de hace 85 millones de años. Se trata de un ejemplar de titanosaurio que ha sido encontrado por accidente por una joven que se encontraba tomando mate en un terreno de la Universidad del Comahue, en la provincia de Neuquén.

Tras este hallazgo, un grupo de especialistas ya están trabajando para preservar los restos encontrados. Concretamente, los fósiles pertenecen a dos vertebras de unos 200 kilos cada una, dando fe de la gran envergadura del enorme animal que era el titanosaurio.

Estamos hablando de restos óseos que hacen unos 80x80 centímetros, y los expertos afirman que son unas de las piezas más grandes que se han encontrado jamás en la provincia, ya que, habitualmente, los fósiles que se hallan en estos terrenos suelen ser de tamaño más pequeño.

 

 

Historia surrealista sobre la descubierta

El hallazgo llegó en un contexto surrealista y casual. Se da la circunstancia de que una chica se encontraba en estos terrenos tomando tranquilamente mate, la infusión más típica en Argentina, cuando, de golpe, vio alguna cosa diferente que destacaba. Según el paleontólogo Jorge Calvo, la joven vio un tipo de hueso blanco en una roca, resultando ser parte de una de las vértebras.

Inmediatamente, la joven avisó a su madre, ya que es alumna de Geografía de la universidad. Después de comprobar las dos mujeres la rareza del hallazgo, alertaron finalmente a la profesora Edith Simón, paleontóloga que solicitó permisos de excavación.

Un gigante herbívoro

El titanosaurio es un enorme animal herbívoro que podía medir hasta 25 metros de altura, sobre todo gracias a su larguísimo cuello. Solía habitar en la zona de Patagonia, justo entre Argentina y Chile, y, a pesar de su envergadura, no representaba un peligro para la mayoría de los animales, debido a que se alimentaba de vegetales.

En cuanto a los restos hallados, se ubican en una zona de difícil acceso, razón por la cual la logística se presentaba todo un reto para los expertos. Finalmente, este miércoles los huesos fueron trasladados hasta el Centro Paleontológico Lago Barreales de la zona, a fin de llevar un estudio exhaustivo de los restos.