El superpoder de la obesidad de los osos, una nueva esperanza para la salud humana

La ciencia ha puesto su mirada en los mamíferos que hibernan para intentar comprende como estos animales no desarrollan problemas de salud relacionados con la obesidad o la insulina
Los osos pasan grandes periodos hibernando | PixaBay

La natura nunca dejará de sorprendernos, y no lo decimos porque si, sino que la adaptación y la evolución de las diferentes especies en todo el mundo son una clara inspiración en cualquier ser vivo. Solamente hace falta fijarnos en algunos de ellos, por no hacer una lista interminable, para comprender que estamos delante de un mecanismo evolutivo tan perfecto que podríamos hablar de superpoderes.

Por ejemplo, los elefantes pocas veces tienen cáncer, pese a tener una esperanza de vida similar. Disponen de una proteína que es capaz de suprimir tumores, y son capaces de eliminar células con riesgo de volverse cancerosas. Los delfines, tienen una protección especial frente a los coágulos sanguíneos, una de las grandes amenazas para la salud humana. Y así hasta un gran número de casos.

Recientemente, un estudio publicado en la revista ‘Cell Reports’, de los investigadores Chistopher Gregg y Elliot Ferris, de la Univrsidad de Utah, se ha centrado en los animales que hibernan, como los osos, ya que no desarrollan problemas de obesidad o resistencia a la insulina.

El estudio se centró en cuatro especies que pasan varios meses hibernando. Es en esos momentos cuando sus pulsaciones y respiraciones descienden drásticamente y en los que no necesitan alimentarse, orinar o defecar. Por ejemplo, la ardilla baja su ritmo cardíaco de 200 latidos por minuto a unos cinco, y de respirar más de 100 veces por minuto a hacerlo una cada cinco minutos.

El lemur ratón gris hiberna durante la temporada seca de Madagascar | PixaBay

¡Superpoderes!

Para conseguir llegar a estos límites extraordinarios, estos animales necesitan comer para acumular reservas. Se vuelven obesos y resistentes a la insulina, pero de forma saludable. Un humano con esas fluctuaciones a lo largo del año acabaría sufriendo diabetes, hipertensión y muchos otros problemas de salud.

Su estrategia se encuentra en su secuencia genética, que les permite apagar algunos elementos que controlas genes relacionados con la obesidad. En total son 364 elementos relacionados con la regulación de la hibernación y la obesidad. Es por eso que los científicos tratan de entender cómo, a lo largo de la evolución, regiones comunes del genoma que ahora están detrás de la obesidad o de problemas metabólicos han servido a distintos animales para adaptarse mejor a sus circunstancias.

«Entendiendo las partes del genoma que influyen en la obesidad o el síndrome metabólico podemos evaluar el riesgo de una persona de desarrollar estas enfermedades a lo largo de su vida a partir de su secuencia genética» apunta el investigador Gregg. «Así podríamos ayudar a la gente a adaptar su estilo de vida a sus condiciones y en el futuro también crear tratamientos farmacológicos para tratar a estas personas que han desarrollado obesidad».