Un plan del Ayuntamiento de Madrid para aniquilar la plaga de cotorras argentinas costará 100.000 euros

Esta ave exótica invasora ha aumentado de tal forma en la capital que es ahora una amenaza para la seguridad de los ciudadanos y la biodiversidad original
Se estima que la población de cotorras argentinas ha crecido hasta los 12.000 ejemplares en Madrid, la mitad de todo el país | Agencias

 

Las autoridades madrileñas quieren aplicar una actuación eficiente para terminar con la plaga de cotorras argentinas que vuelan a sus anchas por la ciudad, arriesgando la seguridad ciudadana y la de las especies autóctonas. Se estima que 12.000 ejemplares viven en Madrid. En los años 80 era considerada un animal de compañía, pero hoy es un animal peligroso para el ecosistema.

Expertos de la Sociedad Española de Ornitología señalan que el primer problema que representan es la seguridad, porque sus nidos aumentan de tamaño sin control y pueden pesar hasta 200 kilos, provocando en el peor de los casos que el tronco de un árbol se rompa y hiera algún ciudadano que pasaba por debajo.

El riesgo de enfermedades es otro de los problemas, ya que se relacionan habitualmente con otras especies. Otro agravante añadido es la 'competencia alimenticia', dado que su alimento debe ser exclusivo para ellas y son agresivas con otras aves, a las que incluso expulsan de sus áreas de nidificación. Y por último son muy ruidosas y gregarias. Solo el año pasado se registraron 209 quejas vecinales por las molestias que ocasionan estas aves, y lo que llevamos de año ya se acercan a las 200.

Por estos motivos, según fuentes del Ayuntamiento de Madrid, la regidoría de Medio Ambiente y Movilidad ha anunciado un plan para expulsar esta ave de la ciudad, dotado con 100.000 euros, unos 7 u 8 € por cotorra.

 

 

Las estrategias de este plan de limpieza

El ayuntamiento propone exterminar la especie mediante tres vías de actuación: captura, sacrificio y esterilización de los huevos. Los expertos y ecologistas aceptan acabar con las cotorras argentinas en Madrid pero rechazan el método.

Los especialistas del Servicio de Biodiversidad, responsable de esta campaña, expresan que lo ideal para acabar con una especie invasora es reducir a cero el número de ejemplares, pero reconoce que eso será imposible, por lo que desean dejar la población de cotorras en 500 ejemplares.

Tal población es para el responsable del área de Ciencia Ciudadana de SEO- Birdlife Juan Carlos Moral, un importante error. «O las eliminas todas o nada, porque en tres años volverán a reproducirse y tendremos que pagar el problema más adelante», asevera.