El verano más tórrido de la última década deja imágenes lamentables del glaciar del Aneto

El calentamiento global derrite y destruye cada vez más los últimos restos de los potentes glaciares que bajaban hasta los pies del macizo de las Maladetas hace 100 años
Este es el triste aspecto del glaciar del Aneto a principios de septiembre | Ramon Baylina

 

Los restos de los glaciares pirenaicos que cubren las laderas norte de la cordillera, desde el Aneto hasta el pico Balaitús, en el Valle de Tena (Jaca), presentan la peor imagen de este siglo XXI. Así lo demuestra unas fotografías que el Tiempo en España ha tenido acceso, junto con los comentarios de sus autores.

Diez glaciares en los Pirineos sobreviven a las temperaturas cada vez más elevadas. En el caso del glaciar más grande que existe ahora, el glaciar del Aneto, las fuertes olas de calor de junio y julio, junto con el delgado manto de nieve que yacía a finales de verano, han hecho aflorar el negro hielo fósil, desechos humanos y rocas trituradas escondidas durante siglos, evidenciando más su división en heleros poco activos y nada espectaculares, muy diferente de lo que eran hace un centenar de años.

 

Un observador glaciólogo, que lleva tomando y recopilando imágenes del retroceso de los glaciares pirenaicos desde hace casi 30 años, opina que el paraíso helado que fueron los Pirineos hace 150 años, durante la Pequeña Edad de Hielo, perderá este patrimonio geológico en el 2040.

El deshielo de los glaciares pirenaicos es un indicador clave del avance del calentamiento global | Ramon Baylina

 

 

 

Las imágenes explican como era el reino del hielo y la futura tendencia devastadora

Durante la Edad Medieval, un clima más cálido que el actual hizo desaparecer todos los glaciares de nuestra cordillera, mientras que las temperaturas beneficiaban a la raza humana y les permitía construir las maravillosas catedrales góticas. A partir del siglo XVI empezó un periodo de tiempo más frío y húmedo que durante 400 años cubrió las cotas altas de la cordillera con nuevos glaciares y estos ríos de hielo bajaban hasta 2 km desde las crestas hasta el pie de macizos pirenaicos como el Monte Perdido y el Aneto.

 

De tal paraíso glacial solo se conservan las fotos centenarias de los exploradores franceses y españoles que subían hasta las cumbres junto a pastores. La nueva desaparición de este hielo centenario está muy cerca: según las medidas de los glaciólogos se pierde cada año más de un metro de grosor y varias decenas de hectáreas de hielo en el Aneto.

El calentamiento global acecha intensamente estos monumentos y como no tienen capacidad de recuperar hielo, morirán dentro de 20 o 30 años. La vista ahora en septiembre es muy triste en comparación con las que observaban los montañeros a finales del verano de hace 10, 15 o 20 años.

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