Corea del Sur apaga el 25% de sus centrales térmicas de carbón para reducir la contaminación

Según informa el gobierno, la medida durará al menos 3 meses, mientras el resto de las centrales de estas características funcionarán al 80% de su potencia
Aspecto del ambiente del centro de Seul, Corea del Sur | EFE

Desde primeros de diciembre hasta el próximo 29 de febrero, una cuarta parte de las centrales térmicas que usan carbón en Corea del Sur cerrarán para intentar reducir la contaminación ambiental del país. El ministro de Comercio, Industria y Energía ha explicado que entre 8 y 15 centrales termoeléctricas serán apagadas y el resto funcionarán al 80% de su potencia.

Esta medida significará la primera vez que durante el invierno, el momento de más demanda eléctrica, Corea del Sur toma esta decisión para mejorar la calidad del aire. De hecho, en marzo pasado el gobierno declaró la polución ambiental como «desastre social» y empezó a aprobar leyes para combatir-la después que siete ciudades llegasen a concentraciones récord de partículas en suspensión (PM 2,5), las más peligrosas para la salud según algunos informes.

 

La calidad del aire de la República de Corea, entre las peores del mundo

Informes de la OCDE revelan que la calidad del aire en la República de Corea es una de las peores del mundo, y hay lugares del país que tienen algunos de los niveles más altos de contaminación por partículas en suspensión.

Aunque las fábricas y el uso de combustibles fósiles tanto por parte de coches como para la generación de calor y electricidad son los principales causantes de este tipo de contaminación, muchos coreanos sospechan que la causa real de su situación no son sus prácticas sino las de su país vecino, China, cuyas emisiones llegan al sur de la península de Corea llevadas por el viento.

Lo cierto es que el 46% de la energía que se genera en el país proviene de la quema de carbón y, por tanto, su dependencia es un problema muy grave. Las energías renovables, en cambio, sólo suponen un 2% de la generación eléctrica del país, a pesar de que el gobierno ha prometido que, en 2030, se llegaría a un 20%. Además, también se ha detenido la construcción de nuevas centrales térmicas y, según los planes, durante los próximos dos años las diez más antiguas serán cerradas.