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Espectaculares amaneceres y atardeceres, muy frecuentes, este diciembre

Cuando las nubes altas cubren el cielo, la humedad es baja, hay una situación de viento del oeste y la luz proviene de un sol bajo, tenemos entonces las mejores condiciones para disfrutar de un candilazo
Fantástico amanecer tomado en Barcelona este lunes | Alfons Puertas

 

A más de uno se está perdiendo mirando atardeceres y amaneceres de ensueño estos últimos días, con todas esas nubes iluminadas de unos colores rojos y anaranjados intensísimos. Esto es conocido en meteorología como un "candilazo". 

Como la dinámica atmosférica se ha acostumbrado a enviarnos frentes y borrascas de oeste a este, que van acompañadas de viento, cuando las nubes llegan desgastadas a la mitad este, coincide con la puesta de sol o la albada y corre un viento seco que provoca una gran visibilidad, estos factores provocan una luz mágica que ilumina el cielo como una obra de arte impresionista.

 

Los mejores atardeceres de la setmana en España

Este fin de semana se han producido ejemplos de espectaculares candilazos en toda la geografía española. Estos son algunas fotografías que muchos usuarios de las redes sociales han compartido:

Otro ejemplo más de candilazo de este fin de semana | Jordi Rodoreda
 
Excelente candilazo fotografiado el domingo en Barcelona | Jordi Rodoreda

 

 

 

 

 

¿Por qué el cielo se vuelve rojo al amanecer y al atardecer?

La luz del sol se compone de todos los colores del arco iris. Al entrar en contacto con la atmósfera, los rayos de luz se dispersan, pero no todos los colores que la componen se dispersan por igual. El azul se dispersa mucho más porque tiene una longitud de onda más corta, por eso de día vemos el cielo de color azul.

Sin embargo, cuando el sol está bajo, es decir, está cercano al horizonte, la luz debe recorrer una distancia más larga. Como la luz de color azul se dispersa más, se pierde por el camino, y son los tonos menos azulados los que alcanzan las nubes y las iluminan de esos tonos cálidos.

Por eso la luz del atardecer y del amanecer es más cálida, y así las nubes iluminadas tienen esas tonalidades de color que van desde el rosa pálido hasta el rojo fuego, pasando por una inmensa paleta de naranjas.

 

Las mejores condiciones que permiten el candilazo

Candilazo perfecto con los factores ideales | Jordi Rodoreda

 

Un buen candilazo tiene una pantalla de nubes altas, cirrus y toda la gama de nubes con cristales de hielo, donde se proyecta la luz del sol cercano al horizonte. Lo ideal es que el cielo esté entre el 30% y el 75% cubierto, una proporción que no impedirá que la luz se filtre entre ellas.

Un atardecer o amanecer un poco ventoso ayuda mucho a que la luz azul se disperse. Por eso, las probabilidades de obtener un candilazo increíble aumentan muchísimo justo después del paso de una borrasca con viento.

Si es de componente oeste, mucho mejor porque llevará aire seco cuando llega al centro y este del país, y en caso contrario, en situaciones de levante es ideal en la mitad este. Una humedad menor producirá colores más vibrantes, y el otoño e invierno son épocas con menos humedad y suelen tener mayores probabilidades de mostrar candilazos increíbles.

Además, el momento del día es importante. La mejor paleta de colores estará en el cielo 15 minutos antes del amanecer o después de la puesta de sol, y justo antes o después de una tormenta. En otoño, invierno y primavera es más usual observar candilazos porque borrascas atlánticas o mediterráneas y sus nubes cruzan frecuentemente nuestro país.

El fenómeno óptico del parhelio o falso sol | Jordi Rodoreda

 

Junto a los candilazos, existen fenómenos ópticos meteorológicos que se originan en las nubes altas como falsos soles o parhelios, coronas solares y nubes iridiscentes, y son muy fotogénicos. Se forman básicamente cuando la luz se proyecta a las nubes más altas desde una posición baja y los rayos luminosos se refractan en los cristales de hielo apreciándose los colores del arco iris en un punto alejado del sol. La observación de este fenómeno es un indicador de un posible cambio de tiempo.