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El glaciar de la Maladeta, en Huesca, pierde el 60% de su extensión en tres décadas

Desde inicios de 1991, el glaciar ha perdido el 60% de la superficie, pasando de las 50 a las 20 hectáreas. Durante el 2019 ha perdido 1,49 hectáreas en un solo año
El glaciar de la Maladeta ha perdido el 60% de su extensión desde 1991 | Agencias

El glaciar de la Maladeta, en Huesca, ha perdido el 60% de su superficie en las tres últimas décadas, pasando de 50 a 20 hectáreas de masa glaciar. Desde las primeras mediciones a principios de los 90, exactamente en 1991, el frente del glaciar ha retrocedido 330 metros, confirmándose así que el cambio climático está dejando huella en todo el planeta.

Estos son los resultados presentados tras la última campaña de mediciones de la Confederación Hidrográfica del Ebro, que depende del Ministerio para la Transición Ecológica, llevados a cabo durante casi 30 años.

El 2019 se ha caracterizado en todo el mundo por ser el año más cálido jamás registrado hasta la fecha, especialmente este verano con récords de temperaturas máximas en todo el planeta. Estos altísimos registros han supuesto que el 2019 sea el quinto peor balance general de este glaciar desde que se toman registros, llegándose a perder, en solo un año, 1,49 hectáreas de hielo.

 

 

En cuanto a los espesores, también se ha comprobado que ha perdido masa glaciar. Concretamente la pérdida es de 182 centímetros de espesor medio des de 1991, legando hasta los 4 metros en el frente del glaciar.

Debido a la crisis climática, los expertos valoran la posibilidad que el glaciar de la Maladeta podría perder toda su masa de hielo en dos o tres décadas, una situación similar que afecta a los del Aneto o Monte Perdido y que evidencia los efectos del calentamiento global en esta cadena montañosa.

 

Los cálculos

Según ha explicado la Confederación Hidrográfica, el método de estudio se apoya en los datos obtenidos a partir de una red de balizas instaladas en el cuerpo del glaciar a distintas altitudes, así como de medidas topográficas sobre la superficie.

En 1991, se colocaron siete que se han ido moviendo a medida que afloraban por el retroceso del hielo, hasta totalizar 26. Se mide la superficie inicial al comienzo del periodo invernal, el perfil de máxima acumulación nival y el perfil final tras el periodo de fusión nival y de hielo. También se usan altímetros y GPS, así como un dron para la toma de imágenes.  

Visualización de la pérdida de hielo del glaciar Aneto desde 2011 | Agencias

El glaciar de Monte Perdido, el otro que es objeto de seguimiento, también ha vivido un año catastrófico con 1,5 metros menos de hielo. Desde el inicio del programa de monitorización en 2011, la pérdida es de 7,2 m, una altura superior a dos plantas de un edificio de viviendas.