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El impresionante rescate de una niña a su amiga: salta sobre un cocodrilo y le arranca los ojos

El feroz animal había apresado a Latoya Muwani mordiéndole la mano y una pierna antes de ser rescatada. Al final la chica solo sufrió heridas leves
Los ataques de cocodrilos se están convirtiendo en un problema en el área del río Deka, en Zimbabue | Archivo

Hoy nos llega una extraordinaria historia de valentía y amistad desde el continente africano. Cuando un animal pone en grave riesgo a una amiga o amigo, una rápida reacción puede conseguir salvar su vida, aunque a veces también puede terminar en un gran apuro. Afortunadamente no pasó así esta vez.

El periódico ‘The Sunday News’ informa que una niña de 11 años protagonizó este impresionante acto de valentía al luchar contra un cocodrilo saltando sobre su lomo y arrancándole los ojos para salvar a su amiga que había sido presa del reptil.

Los hechos tuvieron lugar en Zimbabue la semana pasada, cuando Rebecca Munkombwe escuchó los gritos de su amiga de 9 años, Latoya, que estaba siendo atacada por un enorme cocodrilo mientras estaba bañándose en un río. El animal apresó la chica mordiendo entre sus afilados dientes una mano y una pierna.

Rebecca reaccionó muy rápido, casi sin pensárselo, y se lanzó al agua, se montó encima el animal y pinchó profundamente sus dedos contra los ojos del cocodrilo, hasta que este aflojó sus mandíbulas. El furibundo rescate salió perfecto porque el animal soltó a Latoya y Rebecca se la llevó hasta la orilla donde había unas compañeras que la ayudaron a salir del lugar.

 

Un final feliz

Latoya fue trasladada a un hospital, donde los médicos informaron que sufrió heridas leves y se está recuperando. La pequeña heroína explicó después a los medios: «Como yo era la mayor entre los otros siete niños, sentí la necesidad de salvarla».

El padre de la niña rescatada, Fortune Muwani, declaró que se encontraba trabajando cuando recibió la noticia de que su hija había sido atacada por un cocodrilo. «Por un momento pensé en lo peor antes de saber que había sobrevivido al ser salvada por Rebecca», afirmó el hombre agradeciendo a Dios.

Las autoridades de la zona han confesado que este tipo de accidentes se están volviendo frecuentes porque es más fácil encontrar agua en zonas húmedas infestadas de estos peligrosos reptiles. La sequía de la zona obliga a las mujeres a y niños a ir estas fuentes desprotegidas para beber y bañarse.

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